Montar a caballo cuando eres un niño pequeño es una forma genial de empezar a amar a los caballos
Montar en poni es una forma genial para que los niños pequeños se familiaricen con los caballos, hagan ejercicio y disfruten del aire libre. Muchos padres se preguntan: ¿puede mi hijo pequeño montar ya en poni? La respuesta es: claro que sí, siempre que cuente con la supervisión adecuada y el poni sea tranquilo.
Paseos en poni para niños pequeños
Para los niños más pequeños, de entre 2 y 4 años más o menos, a menudo se organizan sesiones especiales de paseos en poni en el centro ecuestre, una granja o unas cuadras. No se trata de una clase de equitación completa, sino más bien de dar una vuelta al paso bajo supervisión. El niño va montado en el lomo del poni, con una silla de montar que le queda bien, y un adulto lo sujeta o lleva al poni de la rienda.
Dar un paseo con un poni ya suele ser bastante emocionante. Lo importante es pasarlo bien, fomentar la confianza y tener el primer contacto con los animales. A algunos niños les encantan los ponis desde el primer momento, mientras que otros necesitan un poco de tiempo para acostumbrarse. Y eso no está nada mal.
¿A partir de qué edad se puede montar a caballo?
Aunque los niños suelen poder empezar a montar de forma lúdica ya a los 4 años, las clases de equitación propiamente dichas suelen empezar a partir de los 6 o 7 años. Mientras tanto, puedes llevar a tu hijo a un centro ecuestre para que acaricie a los caballos, les dé de comer e incluso los cepille y los limpie. La volteo, que consiste en hacer ejercicios de gimnasia sobre un caballo, también es una forma divertida de que los niños se acostumbren al equilibrio y al movimiento.
Salir a dar un paseo juntos
Muchos padres lo convierten en una excursión: dar un paseo con tu hija o tu hijo mientras él o ella va montado en el poni. Mamá o papá sujeta al poni por el cabestro y camina a su lado. Esto se puede hacer en el corral, en el prado o incluso dando un pequeño paseo al aire libre por una ruta segura.
Para los niños pequeños, lo más importante es que crezca la confianza. Deja que den de comer, cepillen y cuiden al caballo para que se cree un vínculo. Y: no fuerces nada. Ni trote, ni galope, solo tranquilamente; dar una vuelta a paso ya es toda una aventura.
Lo importante es pasarlo bien
Para tu hijo, lo más importante es divertirse. De forma lúdica, aprenden qué es montar a caballo, cómo tratar a los ponis y cómo usar las piernas para mantener el equilibrio. Incluso si tu hijo aún es demasiado pequeño para una clase en grupo de verdad, dar un paseo de media hora en poni ya es una experiencia especial.
¿Y a ver la verdad? El amor por los caballos suele empezar ya de pequeños, durante la primera vuelta en ese poni tan mono o cuando les dejaron acariciar un caballo por primera vez o se encontraron con conejos en el establo.
Pregunta por las opciones
¿Te apetece probarlo con tu hijo? Pregunta en un centro ecuestre de tu zona por las opciones disponibles. Muchos lugares ofrecen servicios especiales para niños pequeños y de preescolar, en los que tú, como padre o madre, puedes acompañarlos. Es una forma estupenda de vivir una experiencia nueva junto a tu hijo.
¿Prefieres empezar con total seguridad? Pues ven a conocer nuestros ponis de «hobby horsing». ¿Aún no te atreves con un caballo de verdad? Pues tenemos un caballo con ruedas. O incluso un unicornio con ruedas. Por supuesto, también puedes echar un vistazo a todos nuestros juguetes para montar.


